martes, 19 de julio de 2016

                            DONDE ESTUDIAR



Decidiste estudiar gastronomía un buen día de tu vida… ya sea por recomendación, vocación o elección tuya y/o de otros. Te has inculcado en este mundo y te das cuenta como es en verdad. Escuchas las arduas horas de trabajo, sacrificio y sudor que se compromete, atrás quedan todas esas fantasías que veíamos en la tele de aquellos chefs triunfantes, restaurants de moda, cocineros de matinales…
Nuestra carrera es eterna dicen, porque todos los días aprendes algo, ya sea algo que te ayude en tu profesión o la manera de ver la vida. No existe en el mundo universidad, instituto o colegio que sea capaz de entregar el título de “Chef”, aquel honor lo entrega la vida, el esfuerzo y la dedicación. El cual es plasmado en algúncontrato de trabajo donde salga Chef y sus diversos apellidos.
Vemos como esta profesión se llena día a día, las solicitudes de alumnos crecen en cada centro de educación culinaria, y muchos quienes ejercen otro rubro ven la gastronomía como su segura segunda opción.
El que te propongas ser Chef significa una promesa con tu persona, puede que te decepciones a mitad de camino pero el que se lo propone lo logra, y quien lo consigue es una persona agradecida con la vida quien le dio la oportunidad de trabajar en esta profesión donde maravillamos con nuestros cinco sentidos.
A todos aquellos, si se sienten identificados, les propongo diez consejos que les ayudará en este largo trecho de cocina. Consejos que han pasado entre generaciones y evolucionado según las tendencias actuales. Les pueden preguntar a cualquier chef, docente o profesor y les comentará lo mismo. Les hallará la razón y les recomendaran ir un paso más allá. A todos ustedes, les entregamos esta valiosa información:
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1- Demuestra un absoluto compromiso

Tienes que comprometerte tango contigo como con tu uniforme y tu entorno. Si crees que es aburrido estar pelando, cortando y cociendo papas y zanahorias todo el día, sientes que tus superiores te mandan a hacer tareas desagradables como limpiar huesos de pollo, pelar habas o limpiar todos los rincones de la cocina. Entonces simplemente esto no es lo tuyo.
Un buen jefe debe saber la tarea de todos los individuos de quienes lo rodean, y esa persona es de seguro que pasó por un tiempo arduo de aquellos trabajos que muchos consideran que son de la chusma. Pero ten por seguro que ese jefe será capaz de demostrarte como pelar bien una papa, como tornearla y como dejar impecable una cocina, ya que la única manera de aprender bien las cosas es hacerla una y otra vez.
Si después de un turno ajetreado terminas hecho trizas, con tu uniforme lleno de aceite y manchas, despachaste más de 100 platos, habéis sacado un servicio pero se te fue criticado durante la mitad del mismo debido a los errores que cometías. Si terminas algo decepcionado y no te gusta recibir órdenes ni criticas… pues piensa una vez más si elegiste bien. Aquí se trata de mandar y ser mandado, de escuchar críticas todo el día, pero que las debes tomar con seriedad y profesionalismo. La autocritica es uno de nuestros valores fundamentales como cocineros.
Comprométete contigo, con tu profesión, tu entorno y tus superiores. Demuestra esas ganas de seguir aprendiendo y de que quieres que te enseñen más. Siempre intenta ir un paso más adelante de las potenciales órdenes que te entreguen. Se profesional, buena persona y más posibilidades se te irán abriendo.




La cocina y la dedicación a la misma son un largo, complicado y cansador camino. Si estas acostumbrado a trabajar ocho horas diarias de lunes a viernes teniendo fines de semana libres, tiempo para carretear y vagar, a pasar las festividades con tus seres queridos y a descansar todos los malditos feriados. Espero que tengas ganas de dejar todos esos beneficios ya que la cocina va a demandar una disposición tuya para trabajar horas extras o turnos completos, dejar compromisos con familiares y novio(a) o amantes, arriesgar perder el partido de futbol para hacer ese almuerzo para 200 personas, para luego prepararte en cocinar la cena para los clientes de navidad y el desayuno de año nuevo. Todo eso con cuatro míseras horas de sueño diarias que deberás acostumbrar.
No digo que así será siempre, pero tendrás que asumirlo. Depende de ti el administrar tu responsabilidad con tu trabajo y tu entorno de amistades. Pero piensa que deberás dejar aquellas actividades que mucho gustabas en realizar antes de haber elegido entrar al mundo de la cocina.


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